Las supuestas profecías mayas que anuncian que el mundo se acabará el 21 de diciembre del 2012 no solo han servido para que algunos escritores, ‘investigadores’ y directores de cine ganen generosas sumas de dinero con historias y teorías relacionadas a esta difundida –y errónea- creencia. También se han convertido en un imán que atrae miles de turistas a México.
Según el vocal de la Asociación Mexicana de Agencias de Viajes, Eduardo Paniagua, las famosas profecías han hecho que desde hace un año las agencias de viaje europeas difundan con más fuerza los atractivos de la antigua civilización maya, informó la página web del diario mexicano “Milenio”.
Así, centros ceremoniales como Copán o las pirámides de Chichen Itzá se han convertido en puntos de visita obligada para los turistas que llegan a México.
La ciudad amurallada de Tulum, por ejemplo, que habría sido un centro de culto dedicado al Dios descendente, recibió más de 1,100 millones de visitantes en el 2011. Esto la convirtió, según “Milenio”, en el destino arqueológico más visitado del mundo en el año que pasó.
Debido a esta suerte de ‘fiebre’ despertada por los mayas, el interés por las famosas profecías que hablan del fin del mundo haría que lleguen 3,5 millones de visitantes a México, sostuvo el director de la Oficina de Convenciones y Visitantes de Cancún (OVC), Jesús Almaguer Salazar.